Una fortaleza medieval sobre un afloramiento calizo, asomada a la Vega.
Ocho siglos de historia fronteriza entre Granada y Castilla.
En el siglo XI Íllora ya albergaba un castillo que defendía todo un territorio. Fue en época nazarí cuando alcanzó su mayor relevancia estratégica, guardando la Vega de Granada frente al avance cristiano — el ojo derecho de Granada.